La "Mamacha Candelaria", "Mamita Canticha", "MamáCandi", entre otros nombres populares, es la Patrona de la ciudad de Puno. Y está asociada a la Pachamama (culto a la tierra), el lago Titicaca, las minas y el trueno; además de simbolizar, la pureza y la fertilidad. En ella convergen también las esperanzas de los desvalidos y la tenaz fe de los creyentes.
Ha llegado el día esperado ansiosamente por todos; es el 2 de febrero, la fecha principal e inaugural de la fiesta, donde se manifiesta en pleno la religiosidad y la devoción de los puneños por la Virgen. En esta ocasión, la Mamacha es paseada en andas por la ciudad. Llaman la atención los concursos de danzas que convocan a grupos de bailes autóctonos o Sicuris, provenientes en su mayoría de las afueras de Puno.
Esta celebración dura 18 días y se presentan más de 200 danzas, en estos días se juntan hombres y mujeres, ancianos, jóvenes y niños que no cesan de bailar para la Virgen, agradeciéndole así los beneficios y milagros que les permiten seguir viviendo. En esta fiesta sin igual, la ciudad entera se une en regocijo y en un mar de color, místico y danza, ante un mudo testigo principal como son las frías y tranquilas aguas del majestuoso Lago Titicaca.
Los danzantes lucen trajes típicos en balleta o lana de oveja, deslumbrando con lo mejor de su arte y moviéndose alrededor de los músicos, formando figuras y letras con el nombre de su Santa Patrona. Acuden también los bailarines del campo, campesinos que marchan en tropel blandiendo instrumentos antiguos y modernos, ataviados con trajes de pedrería, como la "morenada", con gorros multicolores o llevando trajes que simulan cóndores y llameros; todos ellos acompañan el recorrido de la procesión.
El domingo siguiente al dos de febrero es denominado como la Octava. Al igual que la fecha principal tiene su propio Alferado y discurre la misma rutina con la única diferencia de que el desfile de la Octava se reserva a los grupos de los barrios de la ciudad de Puno. Unos tras otros los grupos bailan infatigablemente con los más cadenciosos ritmos folklóricos desde tempranas horas de la mañana hasta las ocho de la noche, mezclando energía y nerviosismo: todos desean llevarse el cetro del ganador del concurso, no por el premio sino sobre todo por alcanzar ese prestigio.
Allí no termina todo; disipadas las tensiones, la fiesta se traslada nuevamente a la calle, donde la gente disemina toda su algarabía, prolongándose la bohemia hasta que sale el sol e ilumina el cielo del hermoso amanecer serrano. Es el fin de fiesta y es largo; pareciese que nadie quiere su término. La celebración continúa aún días después de la Parada y del concurso; se observan hombres vestidos de "osos" y mujeres de "ángeles", también "diablos" durmiendo plácidamente en una banca de la plaza, esperando la noche para bailar, bailar y bailar, como en los días anteriores.
El corolario definitivo a la fiesta de la Virgen de la Candelaria es el Cacharpari, que anuncia el inicio de los carnavales y donde Puno vuelve a reír, gritar, bailar y embriagarse como lo mandan Dios y la "Mamacha Candelaria", olvidándose del mundo y sus problemas. Total, hay energías para continuar con las fiestas que vengan.
28 abril, 2010
Foclore en Puno
El 7 de noviembre de 1985, la ciudad de Puno fue declarada "Capital del Folklore Peruano". Se dice que en Puno hay más de 350 danzas que se practican con cierta regularidad. Danzas, canciones, vestidos y máscaras que representan a fabulosos personajes surgidos de leyendas centenarias que hacen del folklore puneño uno de los más ricos del continente. El turista o visitante se involucrara involuntariamente en las fiestas o carnavales con el entusiasmo puneño, sus danzas son su mejor expresión, y se convierten en un lenguaje emotivo. Este arte se ha manifestado permanentemente en el altiplano, se enmarca en creencias y ritos que constituyen una relación espiritual entre el hombre con Dios y con la sociedad, para tener una existencia más llevadera con sentido y razón de vivir. Estos ritos en Puno se manifiestan en innumerables fiesta religiosas de carácter tradicional y colonial. Las fiestas tradicionales son en honor a los dioses tutelares andinos. Las fiestas coloniales en homenaje a la Virgen y Santos de la devoción.
De todos estos ritos, expresiones o danzas destacan los relacionados con; la juventud el amor y matrimonio, los rituales y misticismo, los pastores, los cazadores, los guerreros, las cosechas, la textileria, y las satíricas que expresan acontecimientos de la historia inca, colonial, y presente. Sin embargo entre todas estas manifestaciones se puede subrayar; la Marinera y Pandilla Puñena que constituyen la característica del carnaval de la ciudad de Puno, y así mismo el baile por excelencia, la mística Diablada, que representa a los espíritus de las minas que salen de ellas para homenajear a la Virgen de la Candelaria de Puno, quien es Patrona de los socavones.
De todos estos ritos, expresiones o danzas destacan los relacionados con; la juventud el amor y matrimonio, los rituales y misticismo, los pastores, los cazadores, los guerreros, las cosechas, la textileria, y las satíricas que expresan acontecimientos de la historia inca, colonial, y presente. Sin embargo entre todas estas manifestaciones se puede subrayar; la Marinera y Pandilla Puñena que constituyen la característica del carnaval de la ciudad de Puno, y así mismo el baile por excelencia, la mística Diablada, que representa a los espíritus de las minas que salen de ellas para homenajear a la Virgen de la Candelaria de Puno, quien es Patrona de los socavones.
Etiquetas:
Folclore en Puno
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)






